Días después recuerdo la promesa que hice, no volver a auto-lesionarme, días después de haberlo hecho, otra vez volví a caer.
-“Promete no volver a hacerlo”
-“Lo prometo.”
Y volveré a mentir.
Porque es el único escape.
Porque el dañarte a ti mismo no es siempre malo.
Días después, me volveré a arrepentir y volveré a fallar.
Cogeré esas malditas cuchillas y las pasaré por mi piel, una y otra vez, mientras las lágrimas caen sobre mis piernas, mi sangre se derrama y por dentro pienso ''estoy bien'' cuando, claramente, sabré que no lo estoy.Años después, al ver mis cicatrices pensaré que debí haber pedido ayuda, y me arrepentiré.
Pero, ¿Es un error? No lo creo, es el único dolor que puedo y quiero controlar. Aunque me duela, lo admito, me gusta sentir ese dolor, hecho única y exclusivamente por mí.

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